2.6.08

Retención y detección de talentos 3

Es habitual, por estos días, asistir a una especie de remate de las posiciones laborales. La recuperación económica, la inflación y la necesidad de cubrir funciones para las que hay pocos candidatos disponibles hacen que esté claro cuánto "vale" una persona. Las empresas no saben qué remuneración ofrecer y se "pelean" por los candidatos.

Por el lado de los postulantes este reaconodamiento genera dinamismo y una búsqueda constante para quedar bien posicionados en cuanto a responsabilidades, remuneración y beneficios.

En los procesos de selección es frecuente llegar a las instancias finales y que el candidato en cuestión, reciba un nueva oferta de la compañía para cual trabaja.

"Lo retuvimos", dirán. Sin embargo el costo de la retención es grande: por un lado el problema puede volver con nuevas exigencias, por otra parte la desconfianza está instalada en el colaborador: "me reconocen cuando me estoy por ir". Y quizás, lo más importante, el proyecto personal probablemente vaya por carriles diferentes a lo que puede ofrecer la empresa.

La forma más efectiva de retención es la elección diaria, a través del crecimiento conjunto. Si no es posible, lo mejor será que cada uno siga su camino.

3 comentarios:

Senior Manager dijo...

Uno de los problemas más difíciles de resolver cuando hemos tenido que elevar la oferta para poder conseguir al candidato deseado es ¿cómo mantener contentos a los que ya teníamos dentro?... me he dado cuenta que los que están dentro saben que tuvieron que ofrecer algo muy bueno al recién llegado y este desegaño termina a veces en renuncias imprevistas. La verdad es que es muy difícil manejar un tema tan complejo. ¿Cómo le dices a alguien bueno dentro de la empresa que no le puedes pagar más si le has pagado más a uno que recién entra?

Gabriel Schwartz dijo...

Es cierto SM, es difícil de manejar. Y creo que, llega el momento, en que es mejor que cada uno siga su camino que esforzarse por retener.
Gracias por tu aporte.

Anna dijo...

En muchas ocasiones, más de las que debiera, una medida de retención no es otra cosa que un parche. Cuando tienes claro los motivos para irte de la empresa, sabes a ciencia cierta que la oferta será efectiva sólo por un tiempo determinado. De hecho, la empresa puede apañarte un arreglo en el salario económico, pero en el emocional... como bien dices es tarea diaria.