30.1.13

Ganar plata sin trabajar



Muchas veces tuve la fantasía de no tener que trabajar más. Levantarme a la hora que quiero y tener todo el día libre para hacer actividades placenteras, qué placer! 
Sin embargo, a los pocos minutos me imagino a mí mismo encarando proyectos diferentes. Creo que lo que, en realidad, quiero es trabajar  pero no tener la obligación de ganar dinero y preocuparme por los gastos. Haría el mismo trabajo que hago ahora pero con la seguridad de recibir el dinero para mantener mi nivel de vida. Prometo no aprovecharme!!
No debo ser el único que piensa de esta manera…
Sin embargo, cuando efectivamente se presentan estas situaciones, las dificultades aparecen.

Un ejemplo cercano
Mi padre falleció hace 5 años. Era húngaro, de religión judía. De aquellos que no practicaba ninguna de las obligaciones religiosas pero sentía que pertenecía al pueblo judío. Sus padres tenían bastante buena posición en su país natal y, cuando él tenía 14 años, su familia logró hacer efectivo sus joyas y pequeños bienes - vaya uno a saber con qué convencieron a quienes les “suavizaron” la salida de Hungría - y se escaparon del régimen comunista que había llegado, para quedarse,  trayendo consigo una ola de expropiaciones de la propiedad privada. Probablemente ésta era la mejor o la única solución histórica para el pueblo magyar que estaba sometido a los caprichos del imperio austrohúngaro desde hacía siglos. Para la familia de mi padre la respuesta a la posibilidad de perder todo, era escaparse con la mayor cantidad de dinero posible. Tenían parientes en Argentina. Unos años después, probablemente en busca de su identidad, mi papá decidió viajar a Israel en donde vivían unos primos que habían encontrado allí, un lugar para residir. Se quedó cinco años, ingresó en el servicio militar, trabajó y conoció el país.
Muchos años después, luego de toda una vida en la Argentina, donde trabajó más 40 años – muchas veces en blanco pero, la mayoría, en negro -, habiendo sido muy poco previsor y ya sin ninguna propiedad para vender, nos comunicó a sus hijos que necesitaba que lo mantuviésemos. Tenía 70 años, la lucidez y el encanto de toda la vida, una novia 15 años menor y los aires de conde húngaro, que lo caracterizaron desde que tengo memoria.
Había empezado a gestionar su jubilación que nunca llegó a cobrar por esas cuestiones burocráticas y coyunturales, y no tenía dinero ahorrado. Entre los tres hijos nos arreglamos para pagar el alquiler de su pequeño departamento, lo afiliamos a PAMI y nos encargamos de las compras básicas a través de Internet. Fue en ese momento que una de mis hermanas tomó contacto con una organización financiada por la comunidad judía que ayudaba a quien cumplía con ciertas condiciones, como por ejemplo, haber residido en Israel. Después de algunas gestiones logró que mi papá recibiese una renta mensual que, inicialmente, cobraba en efectivo y que, después de unos cuantos meses, empezó a recibir en “tickets”. Fiel a la tradición de nuestro país, la inflación fue licuando el valor y, cada tanto, la fundación actualizaba el subsidio.
Poco a poco, la cifra recibida quedó bastante desactualizada. Así fue que empecé a tomar conciencia de las implicancias que tiene "el recibir plata sin trabajar”. Un buen día mi papá me dijo que querían conocerme, en la Fundación. Fui con él, y conversé con una mujer muy amable. La verdad es que no quería mostrarme demasiado pudiente (no me iba a costar mucho porque no lo soy!) porque me interesaba que lo siguiesen ayudando. También me estaban ayudando a mí. No me causaba orgullo que mi padre estuviese recibiendo esta ayuda, pocas veces lo comentaba. Pero, al mismo tiempo, me venía muy bien. En alguna parte de mí mismo tenía la sensación que, si le estaban otorgando este beneficio, era porque aplicaba a las condiciones que la Fundación requería. Me iba convenciendo a mí mismo que se trataba de un derecho.
Pasaron unos meses más y los tickets que recibía seguían siendo los mismos pero, claro, perdían valor constantemente. Mi padre me pidió que lo acompañase a la Fundación y, sentado frente a su mentora, me tocó asistir - en vivo - a “un reclamo por aumento de ayuda”. Mi padre, que sabía perfectamente que debería haber previsto su situación, y que toda su vida había criticado a la gente "que pide en vez de trabajar" estaba en un airado pedido de “aumento de dádiva” que me producía mucha vergüenza pero, al mismo tiempo - y mucho más! -, temor de no recibir ni siquiera la ayuda que le estaban dando!
Increíble lo que había provocado una acción que sólo merecería agradecimiento y que, en cualquier momento, podría suspenderse y dejar en el aire el sabor agradable de haberlo disfrutado mientras duró.
Qué difícil es, veo, articular la posibilidad de ayudar con la real acción de generar un beneficio.
Cómo hay que cuidar las particularidades de esta modalidad de relación para que la posición de recibir ayuda no se convierta en un ancla que haga imposible una posición activa frente a la realidad. Una actitud en la cual uno sea, realmente, dueño de su vida.

Este hecho lo recuerdo y menciono para reflexionar y para entender los reclamos, cuando se producen. También para comprender las quejas de quienes no reciben lo que otros.
Pienso en los planes sociales, en cuando damos dinero a quien lo pide en la calle, en las ONGs…  

Se trata, finalmente, del delicado equilibrio entre dar y recibir, entre confiar y generar compromisos que puedan ser cumplidos.

22.1.13

El amplio mundo del trabajo



Las vacaciones son para descansar, algo así como lo contrario de cansarse. 

La imagen de “no hacer nada” se nos aparece inmediatamente cuando pensamos en “descanso”.
Pero descansar también puede entenderse como hacer algo diferente, lo contrario a cansarse de hacer lo mismo. Para mí las vacaciones significan cambiar la rutina, vivir cosas diferentes.
Para mí, vacaciones, si es posible, es igual a viajar.

Viajar implica una andanada de cosas nuevas. Lugares, medios de transporte, clima, comida, actividades y, sobre todas las cosas, el contacto con gente igual, pero diferente.  Este año elegimos Panamá. Hace unos 20 días que estamos recorriendo el país e interactuando con panameños y personas de los lugares más remotos que trabajan aquí o, como nosotros, decidieron conocer esta parte del mundo. Quizás por el momento de mi vida o quizás porque me interesa la temática en este viaje me impresionó, más que en otros, la diversidad de trabajos y modalidades de vida.
Desde un chofer de unos 70 años, jubilado que nos contaba con orgullo como la parte de moderna de Panamá no tiene nada que enviarle a Manhattan y que vive del dinero que le da el estado más el ingreso extra que le genera su trabajo – lo que nosotros llamaríamos remís – y que me hizo acordar a la Argentina con la diferencia que este hombre está terminando de pagar su propia casa que compró en el ‘95 con un crédito a 25 años. Hasta un argentino, ingeniero en informática, que trabaja en forma remota para E-Bay y vive, desde hace un año, en un velero, anclado en un archipiélago de esos que están rodeados de islas con palmeras y aguas tranquilas, totalmente transparentes: cuando lo necesita se acerca en un gomón al continente, cobra su cheque y hace las compras que precisa. Maravilloso, no es cierto?
También encontré muchos norteamericanos cansados del “american way of life” y que optaron por invertir en pequeñas propiedades, en zonas turísticas, convertirlas en posadas y mudarse junto con su familia o su pareja. Michael y Michelle, por ejemplo, habían cambiado Alaska por un pueblo de pescadores en la costa del Pacífico, en el que “levantaron” unas pequeñas cabañas pque alquilan a turistas y que les permiten vivir con todas las comodidades y disfrutar todos los días de la playa y las frutas tropicales.
Joan y Steven, en cambio, padres de dos mellizos de 9 años eligieron una ciudad más grande. Ellos están contentos que sus hijos asistan a una buena escuela privada en la que se contactan con gente de todo el mundo y que poco a poco ya eran bilingües en español e inglés, su lengua nativa.
Un italiano que hablaba un perfecto castellano rioplatense me contó que, desde hace cinco años, está recorriendo Sudamérica porque la ONG en la que trabaja se dedica a implementar planes de educación en poblaciones necesitadas: había desarrollado su tarea en los cantegriles de Uruguay, en una población pequeña de la provincia de Santa Fe y, actualmente, estaba asignado en Haití.
Catalanes que habían montado un agencia que brindaba tours y excursiones de buceo, argentinos gerenciando restaurantes, colombianos dedicados a la fotografía de fauna y tribus indígenas locales, venezolanos buscando alternativas que no encontraban en su país y trabajadores locales contentos de la pesca diaria y la venta de sus productos a turistas y restaurantes…
El mundo del trabajo parece inacabable y lleno de posibilidades.
Si bien estamos condicionados por nuestra educación para encontrar formas de sustento y realización personal, pocas veces tomamos conciencia que está en nosotros la posibilidad de elegir.   Quizás recordarlo o “darse cuenta” nos permita disfrutar de nuestra decisión, la de tener el trabajo que tenemos y la forma en que lo hacemos.  También genera el respeto por la diversidad, un sacudón a nuestra omnipotencia que, tantas veces, nos hace pensar y “dar cátedra” de cómo deben ser las cosas.

El mundo del trabajo es amplio, rico y maravilloso. 

Pero también está lleno de desigualdades e injusticias:  se hace difícil pensar en elegir cuando se tiene la panza vacía. Eso también lo enseñan los viajes y una mirada abierta. Probablemente el desafío para lograr una mejor calidad de vida sea el de brindar posibilidades.
Esta es otra parte de la misma historia que merece ser contada y de la que hay que ocuparse.

4.10.12

Identidad y marca - las personas y las empresas -

Uno de los temas más apasionantes dentro del campo de las disciplinas psicológicas es el de  identidad.

Este concepto unifica un número amplio de variables en una especie de sello personal que le permite a las personas reconocerse, relacionarse, proyectarse integrando sus vivencias, su historia, su cuerpo y su contexto.

En el trabajo clínico (sobre todo con adolescentes), la cuestión de la identidad es uno de los temas centrales: integrar en un "nuevo" cuerpo las experiencias vividas, las enseñanzas recibidas, las expectativas y exigencias propias y, así, proyectarse en la búsqueda de sentirse satisfecho consigo mismo.

Los pacientes me enseñaron mucho acerca del tema y aportaron, con sus pedidos de ayuda sumado a las intervenciones que llevé a cabo en el mundo corporativo, a conformar mi propia identidad profesional.

También las empresas tienen su identidad.
Lo que llamamos "marca", equivale a "identidad" cuando hablamos de personas.

Mucho se ha escrito acerca de los errores que cometen las compañías al tratar de solucionar temas urgentes en vez de enfocarse en aquellos de largo plazo: "vale la pena resignar resultados inmediatos y seguir objetivos estratégicos, construir una marca", dicen los libros.

Una de las metas de "construir una marca" es lograr credibilidad por parte del consumidor. Sobre todo en esta era de comunicaciones inmediatas y virales en las que, rápidamente, el "boca en boca" - un  post o un tuit - puede levantar o bajar el pulgar de determinado producto o servicio.


Sin duda estos objetivos de mediano o largo plazo deben ser de los que más gravitan en el presupuesto de muchas e importantes compañías.

Sin embargo, estarán bien aplicados - se trata de una inversión, dirían los popes del marketing -  los recursos, cuando se destinan a "construir una marca"?
Podemos, realmente, sostener la estructuración de una identidad de empresa, sólo con el deseo de lograrlo?

Volviendo a las personas: podemos imaginarnos, sentados frente al espejo, y decirnos a nosotros mismos "yo quiero me reconozcan de tal o cual manera"?
El reconocimiento es independiente - y muchas veces nos sorprende - de nuestra intención de cómo queremos o esperamos ser reconocidos?

Si ponemos energía en tratar de lograr determinado objetivo por  cumplir con una expectativa que nosotros mismos hemos generado, no terminará pasando que se nos reconocerá como alguien que ha pasado el tiempo tratando de ser algo que no era?

Las empresas deberían descubrir, así como lo hacen las personas, en qué son buenas para potenciarlo y en qué son malas, para mejorarlo.
Y, a su vez, deberían aceptar que lo que son fortalezas pueden transformarse en debilidades de acuerdo al contexto.
Y finalmente, podría ser sensato pensar que la marca / identidad empresarial puede ir modificándose porque - a diferencia de lo que sucede con las personas - tiene la posibilidad de perpetuarse en el tiempo, mantenerse ocupando un lugar necesario o continuar creciendo.

Sería interesante saber si las firmas que son reconocidas por cierta característica se propusieron esa meta. De acuerdo a mi planteo, se descubrieron siéndolo y lo potenciaron.

En definitiva: para parecer, primero hay que ser.







24.9.12

Conocer al empleador


Una vez más el contacto con las personas es lo que me impulsa escribir este nuevo post, quizás para mostrar cuál es mi trabajo o, quizás, para "metabolizar" a través de la palabra escrita el rol que nos toca jugar cuando escuchamos. El viernes pasado entrevisté a una joven que postulaba a un puesto de administrativa de recursos humanos. Como muchas veces ocurre, pequeños detalles de la historia personal dispararon una conversación que generó esa sensacional interacción que permite conocer al otro. Apenas empecé a preguntarle por sus datos y me fui enterando de dónde trabajó, con quién vivió y porqué,  Daniela me contó sobre sus padres - como ella misma dijo: "los del corazón y los biológicos" -, cómo había decidido estudiar lo que estudia y sobre su proceso de elaboración acerca de su propia identidad.  Un momento intenso del intercambio se produjo cuando supe que hacía unas semanas la había contactado, por Facebook, una mujer que se llamaba igual que su madre biológica. No había querido indagar más, por ahora...

Sin embargo, el título de la nota remite a otro asunto. Daniela también me contó, al pasar, que no era la primera vez que realizaba una evaluación psicotécnica. En su trabajo anterior también debió "pasar" por esto: un profesional la citó en su consultorio. Quedaron a las 8 de la mañana de un sábado - muchas veces los psicotécnicos se pactan en días no laborales - pero lo que Daniela nunca se imaginó es que la evaluación duraría hasta las 14.30 hs. (!!!). Y no se imaginen episodios policíacos como acosos, ni nada por el estilo. Lo que realmente sucedió en esas seís horas y media fueron una larga sucesión de tests. El hombre era un experto en Rorschach, le dijo a Daniela pero también manejaba los cuestionarios de personalidad y conocía unos cuantos tests de inteligencia. Y fue muy amable porque le convidó jugo y galletitas. Le pregunté si había tenido alguna devolución y así fue; pero a Daniela le pareció un poco "dura" porque le habló de su enorme autoexigencia.



Sobre su historia personal casi no le dijo nada: ella prefiere no hablar de sus temas personales.



Daniela fue "aprobada" en su evaluación psicotécnica, ingresó a la empresa a la que postulaba pero renunció al mes y medio. Como era de esperar, el clima que se vivía en la compañía era de bastante desconfianza: el primer indicio lo tuvo cuando,  al darle el alta a un empleado nuevo, tuvo que subir un piso para utilizar la computadora de su supervisor porque los empleados no tenían acceso a Internet, "sino se la pasarían chateando...", le dijeron.

De allí a prestar atención a cuántos minutos le ocupaba almorzar o ir al baño, había un pequeño paso.

Pensé para  mi mismo: con ese tipo de psicotécnico era obvio que el empleador tendría esas características.



Para el final tengo un toque emotivo: Daniela, espontáneamente, me dijo que si llegaba a contactarse con quien podría ser su madre biológica, me tendría al tanto.  

9.7.12

También Watzlawick tenía razón


Hace unos meses escribí sobre cómo la tecnología modifica nuestras relaciones diarias entre clientes y prestadores de servicio. "Soy una profesional independiente que trabaja en relación de dependencia", me comentaba Florencia, cuando le hice notar su mail de un sábado a las 16.00 hs.
En ese sentido también me he encontrado a mi mismo pensando si debía responder un llamado a cualquier hora o un correo, después de las 23.00 hs. A veces lo hago, y a veces, no...
La otra cara de la moneda tampoco falta: la de quienes protestan por tener que estar siempre disponibles. A toda hora y en cualquier lugar.

El jueves pasado tuve fecha de examen, yo dicto la materia Psicología del Trabajo. Tengo, como modalidad, pedirle a los alumnos que preparen un tema relacionado con la materia, para exponerlo y relacionarlo, con lo visto en el cuatrimestre. Además de la agradable sorpresa de encontrarme con personajes a quienes nunca aproveché del todo en las clases y a quienes tengo el placer de conocer, saber quiénes son, qué hacen y qué piensan, en el "final"; escucho miradas y diferentes opiniones, acerca del mundo del trabajo.
Uno de ellos me trajo un libro de un periodista argentino, Sergio Sinay, que se llama "Porqué trabajamos". Fueron varios los conceptos que mi alumno destacó pero, probablemente el central, se refiere a pensar a las personas como transformadores: finalmente trabajamos para poder hacer. Y haremos "en el trabajo" y/o fuera del trabajo.
El planteo de mi alumno no terminaba allí sino que pasó a ser una crítica al bombardeo de información y a la exposición que nos somete la permanente apertura que tenemos a través de la comunicación y que nos impide concentrarnos en nuestro propósito esencial, el que nos permite nuestra realización como sujetos de trasnformación.
No es nueva esta mirada. La sobreabundancia de información y la generación de tensión que produce el saber que no podremos, nunca, estar al tanto de todo lo que querríamos saber es una sensación que vivimos a diario.
Sin embargo, en el intercambio de ideas que produce la situación de examen, surgió la posibilidad de contactar al autor del libro para hacerle alguna pregunta o criticar una determinada idea. Y es allí donde sí surge una diferencia: la dimensión humana de quien escribe. La transformación, "en persona", del autor.
Quienes comunican, quienes tienen investigan, quienes dirigen, quien reflexionan...todos ellos pasan a ser "más humanos" a partir de la posibilidad  de contactarlos e interactuar.  Estar al tanto de los vericuetos mundanos de aquellos que tienen influencia nos hace tomar conciencia, también, de nuestra propia aptitud para transformar y ser activos; si aquellos que tienen tanto poder también sienten, tienen familia, sufren o se alegran como nosotros; también nosotros podemos influir.
Como contrapartida, las puertas de la interconectividad pueden, también, cerrarse. La exposición tiene sus límites y nos protegemos de la demanda de intercambios.Pero nada hará volver atrás esta inevitable transformación de quienes parecían inaccesibles y mitificados, en personas de carne y hueso.
Incluso quienes no responden o clausuran las formas de llegar a ellos, muestran su aspecto humano.

El famoso primer axioma de la Teoría de la Comunicación Humana, de Paul Watzlawick tiene, hoy, una tremenda vigencia:  "Es imposible no comunicarse".

 

27.6.12

Estudio psicotécnico

Hace tiempo que pienso en compartir una evaluación psicotécnica con "la red".
Esta es una de esas prácticas que los profesionales llevamos a cabo en nuestras oficinas y que, raramente, divulgamos o abrimos al intercambio.
Este post será mejor comprendido por los profesionales/psicólogos que están familiarizados con la administración de técnicas proyectivas pero está escrito en un lenguaje absolutamente coloquial que permitirá entender hacia dónde apunto con la interpretación de los resultados.
Veremos qué repercusiones tiene...

El pedido de la empresa

Mi cliente - un importante y reconocido laboratorio especialista en vacunación e inmunología - me solicita que entreviste a Alejandra,  que está siendo preseleccionada para desenvolverse como médica pediatra de uno de sus centros.

Alejandra tiene 35 años, es casada y tiene dos hijos. Es médica pediatra y, además, especialista en Nefrología Infantil. Actualmente ocupa una posición importante entre los médicos del Hospital en el que cursó sus especializaciones. Tiene una sólida experiencia clínica y está habituada a desenvolverse en el ámbito hospitalario. Busca otras opciones porque su posición actual le demanda muchas horas y siente que sacrificó tiempo de dedicación a sus hijos y pareja, por su carrera. Ella cree que tiene que haber otros caminos para ejercer su profesión y que tengan compatibilidad con "la familia".
El cargo al que se postula le permitiría un ingreso, menor demanda de energía ya que no se trata de un trabajo clínico y tiempo disponible para dedicarse a temas personales o abrir su propio consultorio.

Aunque sus argumentos son sólidos se la nota angustiada al pensar que tiene que dejar el hospital, que es un ambiente que valora y en el que se siente cómoda.

Lo que sigue son las pruebas administrada: Dibujo Libre, Persona bajo la Lluvia, test de Bender y Cuestionario Desiderativo. 

Dibujo libre



El Dibujo libre es como una presentación. Algo así como contar, a través de una representación, quién es uno.
Alejandra es bastante desenvuelta y locuaz, parece algo ansiosa. Habla mientras dibuja, como una forma de descarga.

En este caso, la imagen "protagonista" del dibujo es una casa, entre dos árboles, con un camino largo que llega hasta la puerta.

El dibujo muestra que, al mismo tiempo que es capaz de llevar la conversación y parece abierta, mantiene un perfil bajo (la casa es chica en relación a la hoja), probablemente precisa cuidado o protección a través de los dos árboles de cada lado y no es tan fácil de acceder y conocerla - el camino es largo para llegar hasta ella -, como parece. El sol muestra el aspecto optimista.

Persona bajo la Lluvia

Esta técnica permite explorar los recursos disponibles para enfrentar dificultades. La lluvia representa aquellos problemas inevitables y la representación gráfica muestra con que herramientas cuenta el entrevistado, para afrontarlos.
En este caso, la edad que le asigna a la figura y la historia muestran con bastante claridad los sentimientos frente al posible cambio laboral y, probablemente, frente a la evaluación que se está llevando a cabo:
Este será su primer trabajo fuera de su "casa-hospital". Alejandra se siente "chica", va con sus conocimientos y experiencia (sin la campera de la mamá) a concretar por primera vez este recorrido. Lleva, también, consejos para cuidarse. Su paraguas, que la hace sentirse segura en este camino a su primer día, con los temores correspondientes.
Ella es de contextura chica, algo infantil, vital y dinámica. Coincide con cómo se siente.

Bender


Esta técnica, además de descartar posibles dificultades de tipo neurológicas o trastornos emocionales importantes, permite descubrir cuál es el estilo de trabajo del postulante y algunos aspectos de su personalidad.
Los que conocen la prueba podrán observar que no existen distorsiones en las copias, ni aparecen indicadores que hagan pensar en dificultades emocionales.
Pero sí se puede ver una tendencia a resolver sobre la marcha, más que a planificar la tarea. Este aspecto hace pensar que se sentirá cómoda en funciones que impliquen desafíos y resolución de dificultades. Las figuras tienden a "ir hacia arriba", lo que muestra un estado de ánimo optimista y, quizás, idealista.
También puede notarse que en varias de las copias ha hecho más puntos que en el original. Este tipo de conductas coinciden con quienes "trabajan de más" y muestran disposición para asumir tareas que no sean las suyas específicas.
Las figuras son pequeñas, confirmando la hipótesis del "bajo perfil" que generara el Dibujo Libre y la Persona bajo la Lluvia.

Cuestionario desiderativo

Si bien está algo reñido con la ortodoxia, adapté esta técnica al ámbito laboral y "ayudo" al entrevistado preguntando, directamente, el reino que debe elegir. Es decir, en vez de preguntar "si no fueses personas, qué serías", pregunto "si no fueses persona qué animal serías". Luego continúo con los otros reinos y aplico la misma técnica para las catexias negativas.

Respuestas positivas

"Un ave: una que vuele alto. Que alcance lugares distantes. Mira las cosas desde arriba y tiene más recursos para conseguir lo que quiere."

"Un árbol: uno fuerte, resistente. Está en un solo lugar pero esta bien. Se siente bien, cómodo, donde está. Sobrevivió, creció..."


"Una cafetera: el cafecito es el remedio de todo. La hora de la distención, representa lo bueno."

Respuestas negativas


"Chancho: sucio, se revuelca siempre en la misma suciedad. No tiene capacidad de nada."


"Yuyo: porque invade. Nadie lo llamó."


"Un escritorio: odio lo frío, de oficina. Prefiero los muebles de madera."

Para interpretar las respuestas del cuestionario desiderativo se consideran los aspectos positivos como las modalidades valoradas por el entrevistado, lo que trata de ser:
Un ave, que puede tomar distancia y despegarse para poder ver las cosas con una mejor perspectiva y conseguir lo que quiere. Es ella la que necesita tomar vuelo y animarse a hacer su propio viaje.
Un arbol fuerte, resistente, que se sienta cómodo en el lugar en el que esté. Está hablando de su idea de echar raíces en nuevos lugares en los que se sienta más contenta.
Y una cafetera, dispuesta a estar entre todos. Generando un buen clima, siendo un "remedio para todo".

Las respuestas negativas, en general, se refieren a los propios aspectos de la personalidad que son rechazados.
El chancho, que le cuesta salir de la propia mugre.
El yuyo, que invade y se mete en todo (ya veremos qué sentido tiene esta respuesta).
O un escritorio, en el que se apoyan todas las cosas.

No quiero dejar de destacar que en las respuestas positivas, a Alejandra le resultó dificil concretar el elemento elegido. Es así como responde "ave" o "árbol" y no define, exactamente qué querría ser. En general, este tipo de respuestas se asocia como una pequeña indefinición en la identidad. En este caso lo que se está definiendo es el rol profesional. Deja de ser una "médica de hospital" para pasar a ser...todavía no sabemos qué.

Para finalizar la administración de las técnicas le pregunto qué diría su jefa si yo pregunto por ella. En qué se destaca y en qué debiera mejorar.
Dice Alejandra, "soy muy trabajadora, tengo garra" (recordemos "los puntos de más" del Bender). "Soy conciliadora" (miren "la cafetera", del desiderativo). "También diría que soy distraida, colgada. Que me meto en todo." (acá tenemos la respuesta del "yuyo que invade" y de la propensión a resolver sobre la marcha, que hace que se entusiasme con facilidad pero, también, que pierda el foco).

Para poder redondear el estudio, trato de darle una devolución al entrevistado. Este momento me resulta útil para seguir intercambiando ideas, conocer más de la persona y que se lleve algo de la entrevista ya que estuvo "obligado" a exponerse frente a alguien que no eligió, y no conoce.
En el caso de Alejandra le menciono lo que observo respecto de la seguridad que la da el hospital, la forma que encontró de seguir en la institución haciendo dos especialidades, el temor de dejar este espacio en el que se siente segura, como busca hacerse necesaria y, probablemente, se "meta" en  áreas que no son las propias (los demás se aprovecharán de esta buena disposición o se sentirán molestos por la invasión...) y la ansiedad que le genera el cambio de escenario. Le muestro su deseo de volar por sí misma y hacer su camino, salir de la familia hospitalaria para dedicarse a su familia.
Alejandra asiente (será que la "pegué" o me quiere poner contento para que la "apruebe"?) y me aporta más datos. Nos divertimos viendo que tiene que destetarse (ya que es pediatra...) !

Creo que es poco importante la forma en que se redacta el informe a la empresa en cuanto a lo que quiero transmitir con el post. Lo esencial son los aspectos que fueron revelados a través del estudio y que permiten conocer más de quién se incorporará al equipo de trabajo.
Quienes estén  a cargo de la selección serán los que decidan si la persona encaja o no con el puesto.

Trato que la entrevista resulte de valor tanto para la compañía como para el postulante.
También para mí, que soy un privilegiado, ya que me pagan para que aprenda!!